Novela gráfica en colaboración con Gonzalo Conradi. Muestra en proceso de preparación.
En la semana santa del 2008, mi buen amigo Vikingo me habló de un amigo suyo, íntimo también, que “dibujaba muy bien” y con el que pensaba qué podría hacer una historieta. Como uno no está para rechazar oportunidades de conocer nuevos dibujantes pues me dije que por qué no, venga enséñame algo.
El alma se me cayó al suelo cuando vi los primeros dibujos de Conradi. Vikingo me enseñó un catálago sobre el flamenco que había realizado para algo sobre el tema en Jerez. Una cosa espantosamente buena. ¡Superior!
Tenía que conocer al bicharraco ese de dibujante. Y al poco, Sergio como buena historietística Celestina, obró en consecuencia preparando una cena en familia: el hijo del pueblo de Odín, su compañera de fatigas Mónica, el susodicho Conradi, su novia Raquel, y el que suscribe.
Ya en nuestro primer encuentro quedó claro que se podía cocer un buen material. Primero, por las casualidades: resultaba que Raquel tenía en Melilla un amigo en común, el insigne David Calvo, pionero del periodismo escolar. Segundo, porque remábamos en la misma dirección: una frase y se mascaba una historia. Otra, e ídem. ¡Tuvimos la suerte de aburrir a todos los comensales!
“Lágrimas de sangre” no surguió a las primeras de cambio. Al principio Conradi me pide una historia corta. Le armé una alrededor de un incesto entre madre e hijo, con el trasfondo de la guerra de Irak y la amplitud de miras del peyote. Gustó pero cuando iba a arrancarse a hacerla una (es muy flamenco el Maese Conradi) se le ocurre que nos presentemos a un concurso. Pedían cuatro o cinco historias muy breves de dos páginas a lo sumo. Una de ellas es este “Lágrimas de sangre”.
La historia de Jaroslav nace, por tanto, de una encendida necesidad. Conradi buscaba una historia intensa, como premisa de entrada para ese concurso. Yo buscaba hacer algo bélico, romper un poco con el costumbrismo al que me arrastraba “El vacío”. Y meterme dentro del barro de una trinchera de la Primera Guerra Mundial, era mi extrafalario objeto de deseo.
Como es de suponer no llegamos al concurso. Pero “Lágrimas de sangre”, ahí estaba germinando. No podía quedar marrada. Así que le propuse tomarla y estirarla para el Primer Concurso del FNAC. Y Conradi encantado de la vida (aunque al final no nos hemos presentado ni al primero ni al segundo. Ni falta que nos hace!). Esbozamos una argumentación básica y de repente la historia se nos escapó, maravillosamente, de las manos. Junto al relato homónimo con el que da inicio esta historia, hemos sumado un total de siete alrededor de este cruel conflicto. Suelen oscilar entre un bando y otro (seguimos la historia de dos batallones: uno alemán y el otro británico) y los temas a cuál más crudo: desde una madre que … (secreto), hasta un bosque tallado (los troncos quemados por las armas son transformados en esculturas tenebrosas) donde … (también secreto), pasando por recreaciones oníricas cercanas al delirio (por parte del personaje, claro. No de nosotros).
En teoría llevamos la muestra para este Angoulême 2010. ¿Habrá editor? No lo sabemos pero desde luego la aventura que hemos vivido para comprar los billetes ya ha merecido la pena.

Me intriga este proyecto y el trabajo de Conradi. Espero ver más pronto.
Salu
D.
No sólo verás más si no que en Angouleme vas a conocer a Gonzalo. Nada me haría más ilusión que pudiérais compartir algún proyecto. Este es nuestro primero. Ya estamos trabajando en el segundo que te va a encantar cuando te cuente. Abrazo berlinés!!
Muy buenas a todos.
Como curras cabrón, la primera vez que entré aquí casi que no había nada.
Por cierto bájalle la resolución a la “espetaculá” primera viñeta que la van a poder sacar a tamaño cartel de cine en Corea sin que se vea un pixel.
Que ganas de seguir nadando con tanta tinta y tanto bueno.
Que bónita la imagen del blog…
Nasmaste para todos
Bicho. En unas horas nos encontramos en la aventura. ¡Qué Lord Jim nos asista!